El amor en tiempos de confinamiento

By 7 abril, 2020Covid19

Nos cuentan desde China, ellos que nos llevan ventaja en esto del confinamiento, que el coronavirus además de ser malo para la salud también es malo para el amor. En Xi’an se ha disparado el número de divorcios durante el periodo de aislamiento.

Si atribuyen este aumento de divorcios a la situación de confinamiento, ¿podemos concluir que la convivencia acaba con el amor?

Parece que esto de estar metidos en casa por fuerza mayor, hace que afloren conflictos o diferencias que dentro de las rutinas de nuestra convencional vida anterior no veíamos o no nos afectaba.

En Estados Unidos y en China, la primavera es la época en la que se producen mayor número de divorcios, el periodo que va de enero a marzo lo llaman “divorce season”. En nuestro país las estadísticas dicen que es entre septiembre y octubre cuando aumenta el número de divorcios, que casualmente es también después de las vacaciones, que es cuando convivimos más, como decir… ¿intensamente?

Seguro que en estos días hay momentos en los que la tensión entre los miembros de la pareja aumenta porque la situación es excepcional y está llena de miedos: a enfermar, a perder el empleo, a no cumplir con el trabajo (porque esto de teletrabajar con niños rondando por el medio es muy difícil, tanto como hacer de profe de varios cursos de primaria y de alguno de secundaria), miedo a engordar, etc…

Es recomendable intentar no dejarse llevar por el enfado o la rabia que inevitablemente aparecerá, porque querías leer y los niños no te dejan, porque tienes que ocuparte de hacer labores domésticas que se suponía que ibais a hacer entre los dos o porque necesitabas un rato para concentrarte en esa videoconferencia con tu jefe y no hay manera. Es difícil, pero, aun así, se debe procurar mantener un dialogo sereno en el que ambos podáis expresaros y a ser posible de manera asertiva, es decir, defendiendo vuestra necesidad o interés, pero sin dañar al otro.

Pon atención a la realidad de tu pareja, no pierdas de vista que la situación es difícil para los dos, no solo para ti. Es normal que os sintáis agobiados, preocupados, tristes o frustrados. Los aplausos de las 8 no duran lo suficiente como para hacernos olvidar esta realidad tan extraña y brutal que nos está tocando vivir.

Veremos en unos meses si uno más de los efectos colaterales del coronavirus es también la ruptura de las parejas. Pero mientras tanto, enfoquemos nuestros esfuerzos en poner de nuestra parte para que esta crisis sea de todo menos de pareja.

Así, con paciencia, asertividad, empatía y mucho cariño es posible que vuestro confinamiento sea sosegado y pacífico. Relativizad vuestras diferencias para que los conflictos que podáis tener no hagan del aislamiento una tortura mayor de lo que es. Y no olvidéis que hay gente que seguramente lo está pasando mucho peor que vosotros. Y finalmente, si decidís separaros, elegid la mediación como vehículo para llegar a acuerdos y proteger la relación por encima de la convivencia.

¡Animo!

 

Maite Ruiz Aquerreta

Psicóloga y Mediadora. Socia de Mediación Navarra

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