La nueva conciliación familiar y laboral

By 7 mayo, 2020Covid19

Hoy me gustaría compartir una realidad personal pero que compartimos muchos de los que tenemos hijos pequeños.

Desde la declaración del estado de alarma, (en nuestro caso desde un día antes, que el miedo se nos apoderó y decidimos no llevar a nuestro hijo al cole), nos está tocando, convivir en espacio y tiempo padres con hijos, jornadas laborales con jornadas escolares, ejercer de padres-hijos y de profes-alumnos….

En nuestro caso, trabajamos los dos. En los primeros 15 días de estado de alarma o más o menos hasta después de semana santa, nos organizamos. Los lunes, cuando llegaban todas las tareas y actividades semanales era un poco caótico, pero cuando ya lo teníamos mas o menos claro, éramos capaces de estar organizados diariamente unas 2-3 horas en donde teníamos algo de tiempo para atender a clientes, hablar con colaboradores, organizar los trabajos que habían quedado pendientes, etc. recurriendo en alguna que otra ocasión  al trabajo a turnos, es decir, uno trabaja a la mañana y el otro a la tarde.

Desde el anuncio de una posible desescalada, en donde paulatinamente se iba a ir reactivando la actividad económica y laboral, las cosas empezaron a complicarse.

De momento, podemos seguir organizándonos a través del teletrabajo. Pero el volumen de trabajo ha aumentado.  Trabajar 4-5 horas al día es del todo insuficiente. Comienza a tensionarse el tema. En mi caso además, en breve comenzará la atención presencial a los clientes con sesiones de mediación en el despacho…….

Y es que, si hay que volver a trabajar presencialmente pero los niños no tienen cole, ¿que hacemos? El recurso habitual de los abuelos ahora mismo no es viable. Tampoco parece que vayan a existir alternativas, como los campamentos urbanos. ¿Y el del teletrabajo? ¿Es posible que un solo adulto pueda estar encerrado en una habitación teletrabajando durante 6-8 horas, mientras niños de 10, 7, 5 o 3 años están pululando por casa?

Hay que volver a organizarse. Si la conciliación y el cuidado de los hijos siempre es un tema controvertido en la pareja, motivo de muchas discusiones y de generación de esa sensación de desequilibro entre uno y otro, ahora abordar esta situación no va a estar exenta de dificultades.

Para las parejas divorciadas con hijos, probablemente sea más complicado aún, ya que los cambios en las medidas reguladoras del divorcio, en este caso con motivo de la organización del cuidado de los hijos, suelen abrir heridas, rencillas, historias que estaban en la base del divorcio y que resurgen incluso con más intensidad.

A todas estas situaciones a nivel familiar, se añaden las situaciones que se pueden generar a nivel laboral. Habrá que ver las posibilidades reales que cada uno pueda tener para adaptar su situación personal con su trabajo, si la labor profesional que desempeña se lo permite, y si la empresa posibilita la adopción de medidas individuales de conciliación. Habrá que negociarlas.

Probablemente estas medidas individuales, puedan impactar también en las relaciones entre compañeros de trabajo, surgiendo la sensación de trato desigual, sobrecarga de tareas de unos compañeros frente a otros, desequilibro y en definitiva una necesidad de reconocimiento que está en la base de muchos conflictos organizacionales, que impactan en al ambiente laboral y finalmente en la productividad.

La era de la “nueva normalidad”, nos trae una nueva realidad en materia de conciliación. Un reto al que enfrentarnos lleno de dificultades, al que la mediación puede dar una solución, ágil, real y satisfactoria para todos

Amaya Sanz Oricain

Abogada y mediadora

Socia de Mediación Navarra

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