Category

Uncategorised

La custodia una cuestión conflictiva

By | Uncategorised | No Comments

Ya hemos hablado alguna vez, acerca de los divorcios conflictivos y de cómo los hijos son los que más sufren cuando se produce un divorcio difícil.

Cuando se produce la ruptura de la convivencia de los padres, la guarda y custodia de los hijos comunes es uno de los asuntos más delicados que tienen que resolver, porque las obligaciones para con los hijos continúan y van a tener que tomar muchas decisiones en este sentido.

En primer lugar, habría que distinguir entre la responsabilidad parental y la guarda y custodia.

La responsabilidad parental es todo aquello que el fuero nuevo en la ley 65 recoge los deberes que tienen los padres y las madres con sus hijos que se concreta en cuidarlos, proporcionarles lo necesario para su alimentación, vestido, residencia, educación y formación integral y asistencia física, psíquica y emocional. Corregir las conductas de sus hijos y representarlos en los actos que les afectan y que los hijos por su minoría de edad no puedan realizar por ellos mismos, así como administrar y disponer de sus bienes.

Por otra parte, la guarda y custodia se refiere a la decisión de con quién va a vivir de forma habitual el hijo en caso de separación o divorcio. Puede ejercerse por ambos progenitores o bien por uno solo, en ese caso se debe establecer, un derecho de visitas al niño. Un derecho que, no olvidemos, pertenece al niño, que es quien debe tener la oportunidad de relacionarse con ambos progenitores.

Antes, la custodia exclusiva era la norma general y casi siempre se atribuía a las madres. Actualmente, hay un cambio de tendencia. Incluso la doctrina del Tribunal Supremo atribuye la custodia compartida como fórmula general, siempre que no vaya en contra de los intereses del menor.

Si hay acuerdo entre progenitores, ese reparto del tiempo de los hijos lo negocian y no hay mayor problema, Pero para aquellas familias que no llegan a pactar  y son los tribunales quienes tiene que decidir, según la LEY 71 del Fuero Nuevo, el juez, que  será quien tome la decisión, tendrá en cuenta el plan de parentalidad, informes periciales, oirá al Ministerio Fiscal y a las personas cuya opinión sobre los menores estime necesario recabar. Además, tendrá en cuenta los siguientes factores

  1. Edad de los hijos.
  2. Capacidad de cada uno de los progenitores, cual es la relación que existe entre ellos y la relación que los menores han tenido durante la convivencia con el padre y con la madre.
  3. Actitud de los progenitores para asumir sus deberes, respetar los derechos del otro y, en especial, cooperar entre sí y garantizar la relación de los hijos con ambos progenitores, sus familias extensas, y, en su caso, nuevas parejas de cada uno.
  4. Arraigo social y familiar de los hijos.
  5. Opinión de los hijos, siempre que tengan suficiente juicio y, en todo caso, si son mayores de doce años, con especial consideración a los mayores de catorce años.
  6. Aptitud y voluntad de los progenitores para asegurar la estabilidad de los hijos.
  7. Posibilidades de conciliación de la vida familiar y laboral de los progenitores.
  8. Acuerdos y convenios previos que pudieran existir entre los progenitores y que estos le hayan justificado.
  9. Cualquier otra circunstancia de especial relevancia para el régimen de convivencia.

Si el juez opta por la custodia compartida, establecerá un reparto de tiempo equitativo entre los progenitores y si decide la custodia individual, establecerá un régimen de comunicación y estancias con el otro progenitor.

Es importante aclarar que, en Derecho de Familia, lo que sirve para unos no tiene porqué ser bueno para otros, cada caso es diferente y además las familias van cambiando a lo largo del tiempo. Es posible que un juez no conceda la custodia compartida en un momento determinado, pero sí lo haga en el futuro, y viceversa.

Pero siempre es mejor trabajar para alcanzar un acuerdo. Que la decisión sea de los padres, que son los que mejor conocen a sus hijos y sus circunstancias.

En Mediación Navarra cuando trabajamos la guarda y custodia, hablamos de reparto de tiempo, y en función del tiempo que los niños pasan con su padre o con su madre, podemos hablar de custodia exclusiva o custodia compartida. Contamos con un equipo multidisciplinar, abogada y psicóloga, y un método contrastado que ayuda a los padres a tomar la mejor decisión y como decíamos en el último programa, transitar hacia un buen divorcio.

 

Divorcio conflictivo

By | Uncategorised | No Comments

La actualidad nos lleva a hablar del tema más comentado estos días en medios de comunicación: la docu-serie protagonizada por Rocío Carrasco en la que está haciendo el relato de su vida. Su realidad, contada en primera persona, nos lleva a escribir unas palabras sobre el divorcio conflictivo y sus consecuencias para la pareja y por supuesto para sus hijos.

Todos sabemos cuáles pueden ser a la larga las consecuencias de un mal divorcio, pero que Rocío Carrasco nos lo cuente en prime time, visibiliza esa realidad de muchas parejas que tras su ruptura se ven inmersas en un divorcio lleno de desacuerdos, enfados, rabia, y como no, un montón de demandas judiciales. Esto es lo que se conoce como un divorcio de alta conflictividad, donde todos sufren de una manera desgarradora.

Sabemos por experiencia profesional, que la manera en la que trabajen las parejas su proceso de divorcio marcará la manera en la que se van a relacionar en el futuro. Esto es una realidad, y así se lo decimos a nuestros clientes.

Muchas veces ocurre que cuando se toma la decisión alguno de los dos, o los dos, se encuentran en un momento donde el grado de desencuentro es alto y solo quieren pelear así que el acuerdo puede parecer imposible… pero todo se puede reconducir. Hay que encontrar la manera y el momento de transformar lo imposible en difícil y trabajar para que esa pareja logre reconducir la situación y se separe “por las buenas”.

Pero hay un requisito para que lo imposible se transforme en difícil, y es que las emociones estén bajo control…. que no pierdan de vista el objetivo principal, que es conseguir un divorcio adaptativo, es decir, acordar todo aquello que tenga que ver con sus hijos y sus bienes, de manera que puedan cerrar ese capítulo de sus vidas.

Así pues, hay que trabajar con ellos para que gestionen sus emociones. Necesitan un apoyo emocional extra, porque están en un momento de crisis. Un momento muy difícil emocionalmente hablando. Pero si encuentran ese soporte podrán dar el siguiente paso, que es transformar lo difícil en posible.

Desde Mediación Navarra, en un proceso guiado por dos profesionales, abogada y psicóloga, facilitamos que esas parejas es situación de ruptura, consigan lo que en ese momento necesitan, que no es otra cosa que un buen divorcio.

Mediación y Justicia Terapeútica

By | Uncategorised | No Comments

Hay un nuevo concepto de justicia que va implantándose en todos aquellos conflictos judicializados que tienen que ver con las familias que es el de Justicia terapéutica.

Vamos a explicar un poco en qué consiste, para que en una problemática tan común como es la ruptura de pareja, las personas sepan que pueden elegir hacerlo desde ese enfoque terapéutico. En este nuevo paradigma de la justicia, la mediación es la herramienta principal. Sus técnicas basadas en el dialogo y la comunicación, convierten a este método de solución de controversias en la herramienta idónea para abordar esta tipología de conflictos.

Como decimos, la justicia terapéutica es un modelo que va ganando terreno. Va afianzándose porque se ajusta a las necesidades de quienes están sufriendo y porque aporta una visión global de los conflictos familiares. Las parejas con hijos menores cuando se separan tienen que tomar decisiones, quien sale de la casa familiar, donde va a vivir ese que sale del domicilio, cómo van a organizarse para seguir conviviendo con los hijos… También tienen que acordar como va a ser su nueva relación: cómo vamos a comunicarnos, como vamos a tomar decisiones sobre nuestros hijos, como vamos a implicarnos en su crianza y en su educación…. Quien se ha separado, sabe bien que es un momento emocional muy complicado al que se suman otras complicaciones como pueden ser las de tipo laboral, profesional o económica.

Todo esto metido en una especie de coctelera que es nuestra cabeza, hace que nos sintamos perdidos e incapaces de hacer otra cosa que dejar que otros decidan por mí. Pero podemos asegurar y es algo que hacemos habitualmente, que sabemos que pese a ser un momento difícil, pueden hablar, negociar y por supuesto tomar decisiones sobre su futuro.

Según este nuevo modelo, se desea que el proceso legal de las personas que están en un momento de separación o divorcio tenga un propósito terapéutico. Esto quiere decir que la intención es tratar los asuntos jurídico-legales de las familias en ruptura de una forma mas comprensiva, humana y psicológicamente optima.

Los procesos judiciales contenciosos en familia provocan, además de la incertidumbre en la que sumen a las familias, una sensación general de insatisfacción en los cónyuges. El conflicto que existe suele agudizarse a lo largo del procedimiento judicial y suele dificultar en gran medida la comunicación entre todos los implicados, con lo que esto afecta principalmente a los hijos. Aquí es cuando entra en juego la mediación familiar como herramienta para evitar o minimizar todo lo posible esos efectos del proceso judicial.

La mediación es una intervención que cumple con los principios de la Justicia Terapéutica. Una ruptura de pareja es una crisis personal y familiar que impacta en todos los que están a su alrededor: los hijos son directamente afectados, pero no solo ellos, también lo sufren otros miembros de la familia, sus amigos o relaciones sociales, compañeros de trabajo, vecindario, etc.

Y hay consecuencias. A nivel físico (dolor muscular, cefaleas, migrañas, trastornos digestivos….), psicológico (trastornos del sueño, de la alimentación, ansiedad, estrés….) y conductual (distracciones en el trabajo, bajada en el rendimiento laboral, mayor probabilidad de accidentes de trabajo…).

La experiencia en los juzgados nos dice que no es esperable que una sentencia resuelva el conflicto familiar. Y esto es así, porque no puede regularse desde el sistema judicial todo aquello que tienen que ver con: la relación, la comunicación y esa emocionalidad de los protagonistas. Por eso el sistema judicial debe apoyarse en otros agentes que estamos trabajando desde este modelo para que baje las personas consiga superar la crisis en la que están y cierren esta etapa de su vida. Que tengan lo que en psicología se llama un divorcio adaptativo.

La diferencia entre el modelo de justicia tradicional y este modelo es enorme y con consecuencias muy diferentes en la salud de todos los implicados y en la sociedad en general

Para todo aquel que quiera conocer sus ventajas o tener más información puede consultarnos y le daremos amplia información de cómo hacerlo.